UN NUEVO HORIZONTE
Lunes 1 de septiembre, 2025
Hasta ahora la vida que vi se me hizo bastante sencilla, es parte de haber crecido en el resguardo de la familia. Pero estos últimos cinco años las cosas han ido cambiando, primero comencé a estudiar y rompí todo lo que alguna vez me mantuvo como alguien inferior, me convertí en el mejor estudiante del nivel secundario y aproveché al máximo esa experiencia, claro, no me dejé llevar por los festejos ni los placeres banales, sino que aproveché ese conocimiento para enfocar mi visión del mundo: primero adopté nuevos sentidos y nuevas interpretaciones, lo que me ayudó a mejorar mi forma de conectar con otros, luego me impuse sobre los demás con mis habilidades y eso me sirvió para saber de qué soy capaz. Esa primera experiencia en mi proceso de concluir con mis estudios secundarios me ayudó bastante a discernir mis próximas acciones. Posterior a eso, vino mi etapa universitaria que tuve que apresurar y escoger rápidamente una carrera porque para el momento que me recibí la gran mayoría de opciones estaban cerradas, terminé optando por la carrera de Licenciatura en Ciencia Política, lo que me ayudó a avivar un interés profundo en mí, se trata de esa curiosidad por entender el tejido social y la estructura de lo que conocemos como "Estado" y lo que hay más allá sobre el Estado. El principio en la carrera fue duro, pues nunca había leído tanto y tampoco me había sentido tan solo y tan a la deriva, realmente fue impactante descubrir el mundo académico, pero poco a poco fui adoptando los conocimientos y las bases de la ciencia política, lo que me dio estabilidad para desenvolverme. Mi problema principal fue mi postura que había desarrollado con anterioridad, imponerme en este mundo nuevo no me daba más seguridad, sino que me hacía objeto de mayores envidias y persecuciones por parte de personas que tenían ideales políticos diferentes a los míos. En tiempo electoral esto fue clave, pues no sólo se trató de que yo expresara mi opinión, sino que se hacían enérgicos los comentarios en contra del renacimiento del liberalismo en Argentina, y era algo evidente, es obvio que ocurrían persecuciones hacia personajes destacables como lo era mi figura y la de otros compañeros que también destacaban por emitir factos con tanta regularidad. La verdad es que hasta era divertido decir una reflexión y que esta sea coherente con la historia y que a su vez sirviera para humillar a quienes se engrandecían con sus políticas sucias. A lo que me refiero es que al humillar constantemente con el solo hablar hizo que la mayoría opositora se terminara complotando contra unos cuantos, lo que agotaría al largo plazo a todos, más a mí por verme atacado incluso por miembros de organizaciones estudiantiles en conjunto. Al final no pudieron conmigo, sólo entendí que la universidad, en específico la Universidad Nacional de Jujuy y la institución en la cual estudié, que es la Escuela Superior de Ciencias Jurídicas y Políticas, prometía más de lo que ofrecía. Me reservo los comentarios sobre las cátedras y los docentes, y sólo diré que muchas materias pudieron dar más y que muchos docentes que fueron odiados y menospreciados por otros grupos, yo llegué a sentir aprecio por ellos y por cómo enseñaban. La experiencia fue gratificante, en cierta forma, porque de verdad sufrí demasiado acoso y me dolió mucho que esa gente me hiciera daño reportando mis cuentas, más porque en ellas guardaba hermosos recuerdos que ahora son irrecuperables. Aún así me quedan unos años de vida y eso significa que yo, a diferencia de ellos, puedo hacer aún más, escribir aún más, crear aún más.
La última lección que aprendí fue la de la Humildad. Aprendí a no aplastar al resto con mi forma de ser y esto me llevó a crear niveles de restricción en mí. Hoy en día las cosas internas mías, lo propio, está guardado incluso para quienes me frecuentan. Lo que hice este año fue un ejercicio profundo de reflexión e introspección, pero a pesar de que no he salido de mi propio limbo, reconozco que me estoy enfrentando a sentimientos humanos que pueden helar la sangre. Lo que siento ahora es paralizante porque todo el dolor que sentí, la soledad que soporté y las enfermedades a las que sobreviví, nada se compara a esta incertidumbre. Hoy, como hace cinco años atrás, me veo nuevamente enfrentado a un horizonte oscuro del cual desconozco lo que hay más allá, pero hoy tengo aprendidas lecciones de vida que me sirven para mantenerme. No sé bien qué hacer, ni si podré seguir adelante o por cuánto tiempo duraré así. Porque verme en este plano aún más mortal, me hace sentir inseguro. Me siento más libre, es como si me hubiera quitado una cadena de encima, como si una responsabilidad ya no me aplastara, pero esta libertad trae consigo una nueva forma de vida de la cual soy completamente responsable. A partir de ahora sí estoy por mi cuenta, ahora sí no hay nada detrás de mí que me proteja. Hoy soy yo contra el mundo. A partir de hoy y en adelante, estoy viviendo como todos.
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